ARAMOS DIJO EL MOSQUITO AL BUEY QUE ROMPE EL TERRÓN

La columna de la gente
Lista 70
José Buslon
El título de la columna tiene origen en una afirmación popular que se utiliza cuando alguien se atribuye acciones o esfuerzos que nunca realizó, pero que le otorgarían cierto prestigio o relevancia. Se conocen también afirmaciones similares, como “saludar con sombrero ajeno”, afirmación que va en el mismo sentido que el definido anteriormente.
Esta introducción conceptual explicando dichos de la voz popular nos sirve de contexto para explicar lo ocurrido esta semana con la visita del presidente a Villa Constitución, un pueblo que no tiene buenos recuerdos del herrerismo, más precisamente de la gestión de su padre Luis Alberto Lacalle, quien se encargó de cerrar el Espnillar y así dejar miles de trabajadores de la zona y alrededores sin empleo.
Gran cabeceador nuestro presidente, recibió asistencia de autoridades locales que lo pusieron al tanto de propuestas de inversión y desarrollo del pueblo, para lo cual no tubo prurito en reivindicarlas como propias de su gestión.
Tiempo atrás en gestión del Frente Amplio, se realizaron estudios de prefactibilidad, referidos a las condiciones del suelo para la citricultura, estos estudios abarcaron también tierras argentinas, indicando su resultado que las del hermano país reunía mejores condiciones. A la hora de tomar decisiones en este sentido, el gobierno norteamericano, que estaba interesado en el tema, puso sobre la balanza otro elemento, el de las condiciones para la inversión, es decir estabilidad económica y confiabilidad en la gestión de gobierno, un gobierno que consideró como serio y por esta razón más allá de que en términos de propiedades de suelo no superamos a Argentina, si lo hacíamos en condiciones de confiabilidad económica y transparencia de gobierno.
Esta inversión norteamericana no se realizó por problemas políticos internos del país de norte, pero quedó clara y manifiestamente planteada la intención.
Conocedores de estos resultados del estudio tiempo después se instalaron inversores peruanos, que generaron puestos de trabajos en la zona reflotando nuevamente la producción, dónde hoy se alienta la perspectiva de otras inversiones que tienen como motivación los resultados obtenidos que indican la confianza que promovía el gobierno frenteamplista, camiseta esta que hoy se pone el Señor presidente.
Como olvidando el pasado, el presidente dice en nota televisaba, no sin esa cuota de destrato que ejercen hacia los periodistas, cuando las preguntas resultan incómodas, “Lugar que tanta atención necesita del gobierno nacional”, ahora olvida que esas condiciones adversas que él refiere son las que generó su padre cuando gobernó, en esa ola privatizadora que quiso implementar como buen neoliberal herrerista y dónde el resulta continuador de esa línea de acción.
Los productores de la zona recuerdan las ayudas recibidas en gobiernos de Tabaré Vázquez y José Mujica, con incentivos a la inversión y producción con préstamos no retornables o retornables en un 20 % que les permitió salir adelante, como por ejemplo para los sistemas de riego y construcción de pozos, así como ayudas para lo fitosanitario. Reclaman que este gobierno actual no se acuerda para nada de los gobiernos chicos, ayudando si a las grandes inversiones y no atendiendo las situaciones de trabajadores locales que vienen siendo vulnerados en sus derechos.
La gestión del Caif que se atribuye este gobierno fue iniciado hace mucho tiempo por el alcalde local, frenteamplista Sergio García da Rosa, y encuentra eco hoy en el apoyo de CTM, que intenta promocionar a don Carlos como candidato a la intendencia para el próximo periodo y de billetera gorda no escatiman recursos, en este caso entendibles, en otros casos populistas o cerradores de bocas.
En la zona se ve auspiciosa el incremento de la inversión en citricultura, pero obviamente que la mejora para los inversores debe ser la mejora para los trabajadores del pueblo, pero también queremos llamar la atención sobre un tema que el gobierno ha sido advertido sin prestar la mínima atención y que estaría poniendo en riesgo no solo la producción citrícola de la Villa sino de todo el departamento, nos referimos al HLB, una enfermedad sin cura que amenaza la citricultura en Uruguay. Se trata de una bacteria que se transmite de planta en planta y que viene estropeando plantíos desde Paraguay y que actualmente se encuentra instalada en Federación, bacteria que con vientos fuertes puede trasladarse hasta cien kilómetros, por lo que deducimos que es inminente su llegada a Uruguay y más concretamente a Villa Constitución. Bueno sería que el presidente deje de saludar con sombrero ajeno, rodeado de la corte de bufones que le sigue y atienda esta problemática que amenaza con poner en riesgo la producción de citrus local.
Cerramos esta columna saludando fraternalmente a la clase obrera organizada que viene movilizada llevando adelante un plan de lucha en defensa de los más desposeídos, de los que menos tienen, porqué de la situación de los ricos se encarga el herrerismo y como más reciente ejemplo tenemos el mandadito que le vienen realizando a la empresa Montepaz y que con total desparpajo defiende el presidente con argumentos panfletarios y analogías descontextualizadas, jactándose de atender los reclamos que se le realiza. El pueblo obrero organizado también le está haciendo reclamos trate de prestar atención, con un poco menos de plata y de recursos, los de abajo también somos Urugua
 

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