SARTORISTAS ALERTAN QUE SU LÍDER “APORTA A UN GOBIERNO QUE NO LE ES RECÍPROCO”

El senador Juan Sartori anunció desde el exterior un proyecto de ley para que la Policía pueda adoptar una frase usada por Jorge Larrañaga.

La relación entre el senador Juan Sartori y el gobierno nacional, presidido por Luis Lacalle Pou, no cumple con las expectativas de varios dirigentes sartoristas, entre ellos las de Adolfo Varela, edil de Maldonado que considera que «se actúa con demasiada hipocresía sobre alguien que aportó y aporta a un gobierno que no le es recíproco». El comentario responde a las reacciones generadas por la propuesta de Sartori de habilitar por ley el uso oficial de la frase «hay orden de no aflojar», que repetía Jorge Larrañaga, por parte de la Policía.

«Deberíamos cuestionarnos si merecemos contar con la capacidad y disposición de un tipo que quiere volcar su conocimiento, agenda y capacidad. Poco inteligente despreciar a alguien con condiciones y dispuesto que no pide nada a cambio», planteó el principal dirigente sartorista de Maldonado en su cuenta de Twitter.

Varela presentó un listado de propuestas presentadas por Sartori en los primeros 15 meses de la legislatura y las respuestas que ha recibido. «Propone algo y no hay una devolución sobre la propuesta de Juan. Cuando hizo una propuesta sobre la compra de las vacunas, se recorrió otro camino; cuando dijo que no había que hacerle tanto caso al tema del grado inversor uruguayo, acceder a un poco más de deuda y liberar plata en la calle, que no nos iba a afectar hoy al país por cómo está la economía mundial, no tuvo respuesta», dijo Varela a Montevideo Portal, quien considera que «está faltando hoy algún tipo de devolución más formal a la actuación de Sartori como senador o su banca».

«En diciembre del año pasado cuando Juan alertaba que había que tomar medidas un poco más drásticas con respecto a la pandemia porque se podía descontrolar, salieron varios a atacarlo y decirle que esto era Uruguay, otra realidad, y lamentablemente el tiempo le dio la razón y la cuestión empeoró. Entonces, parece que ante una cosa recibe un ataque, como si pagara derecho de piso, cuando es una persona que tiene una visión distinta a la que estamos acostumbrados y un conocimiento distinto», agregó el edil.

El 11 de enero de 2021, Sartori aseguró que «se apostó a la libertad responsable», pero «no alcanzó», marcando así distancia de la principal estrategia del presidente Luis Lacalle Pou.

«Necesitamos políticas que garanticen la salud de todos y permitan sobrevivir a la gente. Actividades con riesgos deben ser canceladas e industrias afectadas deben ser apoyadas por subsidios, exoneraciones y todo lo necesario», agregó entonces en su cuenta de Twitter.

Varela planteó que esta su visión personal, que además es compartida «por varios compañeros» del sector. De hecho, sus tuis sobre el asunto fueron compartidas por la cuenta de Jóvenes Sartoristas.

El edil informó a la diaria en abril de este año que el sartorismo tendrá un candidato para la Intendencia de Maldonado en las próximas elecciones departamentales, en las que el actual intendente, Enrique Antía, ya no podrá ser reelecto. El edil Francisco Salazar de Maldonado acompaña esta tercera vía dentro del Partido Nacional, que toma distancia de Antía y del diputado Rodrigo Blás, a quien apoya Lacalle Pou.

En resumen: no se si es la envidia (cosa común en nuestra sociedad), el miedo electoral, pegar por pegar, o vaya uno a saber. Pero se actúa con demasiada hipocresía sobre alguien que aportó y aporta a un gobierno que no le es recíproco.

¿Quiénes son los sartoristas?

Sartori se presentó como precandidato a la Presidencia de la República en las elecciones internas de 2019, cuando se ubicó como el segundo mejor votado. El 30 de junio de ese año, Lacalle Pou logró 240.000 votos; Sartori, 92.000; Larrañaga, 78.000; Enrique Antía, 33.000; y Carlos Iafigliola, 1.600.

Cuatro meses después, en las elecciones nacionales, Sartori alcanzó 97.000 votos; por detrás del sector de Larrañaga, que llegó a 141.000; y el bloque que apoyó a Lacalle, que sumó 454.000. De esta manera, el empresario asumió su banca en el Senado a los 39 años, y su sector, «Todo por el pueblo», consiguió otras dos en Diputados: Pablo Viana por Canelones y Álvaro Dastugue por Montevideo.

Hoy ni Viana ni Dastugue integran el sartorismo ni forman parte de las reuniones del sector. Varela explicó que los diputados están «en libertad de acción» y que un grupo de cinco o seis personas son quienes están participando de la conducción del sector.

Varela integra esta mesa chica junto a Sartori; Alem García, vicepresidente de la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP); Juan Straneo, suplente de Sartori en el Senado; y Martín Elgue, exdiputado y exdirector de la Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev).

«Estamos en contacto permanente a través de redes, en WhatsApp o por Zoom», dijo Varela. Sartori está en este momento en el exterior. «Hay un cuestionamiento permanente sobre dónde está Juan o por qué no trabaja. Yo creo que lo que ha pasado o le está pasando hoy al sistema político es que no están acostumbrados a una persona que tiene esa capacidad de trabajo y de estar encima de un avión yendo y viniendo; por algo en su vida personal, logró lo que logró. Entonces, hay un trabajo permanente, hay un equipo asesor trabajando y hay propuestas. En los próximos días habrá más propuestas que irán saliendo. Entonces no es que trabaja ni esté yendo. Está yendo, supera la media del resto de los senadores de participaciones en el Parlamento», agregó el edil fernandino de 35 años.

 

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