ROBERT SILVA PROPONE EXTENDER EL TIEMPO EDUCATIVO EN LAS ESCUELAS CASI AL DOBLE

El presidente del Codicen tiene el objetivo de «llegar a una jornada de siete u ocho horas». También se manifestó contra la repetición.

El presidente del Codicen, Robert Silva, fue el invitado de este jueves en el programa Quien es quien, el periodístico semanal que conduce Gustavo Vaneskahian en Diamante FM y TNU los jueves a las 22:30 horas.

Silva habló sobre educación, sindicatos y política en una charla en la que dejó varios titulares. El jerarca se refirió a los programas educativos y su adecuación a estos tiempos, a tal punto que consideró que tenemos programas y planes con «una lógica de siglo XIX», en el sentido de que «las prácticas tienen que ver a lo asociado a la memoria, a lo reiterativo».

«Los jóvenes no se sienten enriquecidos, no sienten que obtienen algo que los beneficia (…) hay carencia de motivación», consideró.

Silva señaló que la actual administración se propuso la meta «ambiciosa» de que en Secundaria se pase del 40% de egreso (culminación) a 75%. «Es muy difícil, tengo que reconocerlo. Se lo propuso el Gobierno anterior y nosotros continuamos», dijo. También planteó llegar al 100% en Ciclo Básico.

«El mundo ha demostrado que hoy por hoy la repetición es uno de los peores sistemas de evaluación. Es peor porque se estigmatiza, abandona», dijo. Explicó que eliminaría la repetición pero con matices, generando proyectos de anticipación y acompañamiento para que las instituciones puedan ayudar a esos alumnos en el trayecto educativo. «Si llega un momento en que no adquirió los logros esperados, tendrá que tener un espacio de reforzamiento», dijo.

Con respecto a la forma de calificar, explicó que este año en Primaria no habrá «notas» sino «juicios». «Van a ser conceptuales en una evaluación formativa, que va a devolver al estudiante las cosas positivas y aquellas cuestiones que deben superar o transformar», dijo. En el liceo sí seguirán existiendo las calificaciones del 1 al 12, pero no habrá exámenes en diciembre (por la pandemia) sino que «habrá otras instancias de evaluación».

Robert Silva dijo que tiene el objetivo de extender el tiempo educativo en las escuelas, aunque no necesariamente en forma presencial. «Creemos en la extensión del tiempo pedagógico», manifestó. Preguntado por Vaneskahian, dijo que su idea es llegar a una jornada de siete u ocho horas. «Puede tener actividades remotas pero también por fuera del centro educativo», apuntó.

«Tenemos sin dudas que mejorar el uso de los recursos que tenemos», dijo, respecto a cómo se financiará esa extensión de horario. No descartó que el sector privado pueda aportar con donaciones a la educación pública. «Todo el que quiera colaborar con la educación pública va a ser bienvenido», afirmó. «No vengan a sacarse chapa de que hay defensores de la educación pública y llegamos los privatizadores, porque es falso: tenemos una historias que nos acompaña», agregó.

Sindicatos y algo más

Silva fue consultado también sobre sus expresiones recientes, en las que contestó a los «cucos» que a su juicio son impulsados por algunos sectores.

«Incluyo a todo el que dice cosas que no son», dijo, en referencia, por ejemplo, a los que dicen que se va a eliminar el liceo nocturno. Aseguró que, para algunos (entre ellos los sindicatos), «cuanto peor mejor».

El jerarca señaló que los paros del sindicato desestimulan a los estudiantes para ir. «Las ocupaciones que han pasado son cuestiones que afectan el derecho al trabajo, la educación, y vamos a trabajar para que eso no pase», dijo.

El presidente del Codicen dijo también que no se va a permitir hacer proselitismo en centros educativos. «Dijimos basta. No puede ser que nos pongan en los centros educativos carteles que identifican la postura de una parte. Se discuten todas las posiciones, pero tengo que asegurar que estén todas, que no me enchastren los centros con una», dijo.

«Vamos a iniciar un proceso de dignificación de los edificios educativos públicos para recuperar fachadas, porque no puede ser cómo tenemos algunos (…) No podemos tener fachadas de establecimientos educativos con cartelerías reivindicativas», dijo.

«Lo que saca dignidad a una fachada son las pinturas, porque no las dejan prolijas. Bienvenido el reclamo, pero que no afecte los bienes públicos, porque son de todos. Cada vez que hay que pintar una pared, lo pagamos todos», reclamó.

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