CAMIONETA DE ESCUELA ROOSEVELT QUEDÓ NUEVAMENTE EN MEDIO DE UNA BALACERA

Los choferes decidieron no salir este jueves luego de que se registrara el tercer episodio violento en diez días. 90 niños quedaron sin clases.

El 27 de mayo, una camioneta que trasladaba a cinco niños con discapacidad fue interceptada por dos hombres que intentaron asaltarla. Los dos rapiñeros balearon la camioneta, hiriendo al conductor del vehículo, que sufrió dos disparos de arma de fuego en uno de los brazos.

Ahora, un hecho similar volvió a ocurrir con la camioneta de la misma escuela. El director de la escuela Roosevelt, Enrique Singlet, lo denunció ayer a través de las redes sociales. «1) El 27/5 intento de hurto con disparos. 2) 03/6 Pedreas a camioneta. 3) 05/6 Tiroteo en zona de tránsito de nuestras camionetas.  Nuestros funcionarios afectados al transporte decidieron no salir mañana y no vienen los niños. ¡Penoso y con razón! ¡Quién se hace cargo!», escribió.

La escuela emitió un comunicado en el que informa que personal vinculado al traslado de los más de 90 niños que asisten a la Roosevelt decidió no salir este jueves, «debido a los hechos que siguen sucediendo de inseguridad».

«Con mucho dolor e incertidumbre con una pregunta que resuena y es: ¿cómo se sigue?, los funcionarios tanto choferes como auxiliares de vida resolvieron no salir el jueves 6 de junio en sus recorridos habituales. Más de 90 chicos que son trasladados diariamente en nuestros vehículos no tendrán la chance de concurrir, ni de recibir sus clases, sus terapias, sus comidas», señala la comunicación.

«Esto sucede luego de que el lunes 27 de mayo intentaron robarnos una camioneta con chicos adentro, la cual realizaba uno de los recorridos que se hace a diario en el horario de la tarde. De eso resultó un chofer baleado, y una gran angustia para los niños presentes, la auxiliar de vida, y la insignia con el resto del personal, la directiva, y la sociedad toda, y lo ocurrido el día 3 de junio, cuando una mujer que estaba esperando nuestra camioneta en el mismo lugar donde intentaron robarnos el lunes 27, comenzó con insultos, amenazas y culminó su actuar arrojando una piedra de gran tamaño que rompió el vidrio del chofer, esta vez sin lesiones. Otra vez con niños dentro, reviviendo nuevamente situaciones de mucho estrés», agrega la Roosevelt.

Ayer se dio «la tercera situación preocupante que llevó a los trabajadores a adoptar esta medida, por ser esta vez testigos de hechos delictivos al quedar en medio de una balacera por un robo que se estaba gestando».

«Nuestro total apoyo a nuestros funcionarios que tomaron la medida con responsabilidad y angustia, nadie más que ellos saben el costo que tiene esto. Es un alto en el camino, para reflexionar y tomar más fuerzas. Esperemos, y no tenemos dudas que así será, tener la respuesta necesaria de quienes pueden darla», agregó Singlet.

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