Fue cerrado definitivamente el zoológico; proponen Jardín Botánico de las Naciones

Con la suelta de cinco palomas y el descubrimiento de un cartel, a las 15.30 fue cerrado definitivamente el Zoológico Municipal, ante la presencia de unas cien personas entre activistas proanimales, autoridades departamentales encabezadas por el intendente Guillermo Caraballo y escolares de la escuela Nº 25 de San Félix, así como algunos vecinos. Paralelamente, el Centro de Estudios Paysandú (CEP) propuso que en su lugar se instale el Jardín Botánico de las Naciones.
«No se trata de una exageración humanitaria, sino de dar una señal de cómo las nuevas generaciones, los niños y los jóvenes deben relacionarse con los animales», dijo antes del comienzo de la ceremonia el intendente Guillermo Caraballo.
El propio intendente subrayó: «cerramos una etapa y comenzamos otra, que es diseñar el futuro del parque, como parque botánico y la resignificación de la Casita del Parque, que oportunamente contaremos de qué trata el proyecto». No obstante eso, el cartel reza: «En este espacio estuvo ubicado el Zoológico de Paysandú hasta el 20 de mayo de 2016, fecha en la que ha sido transformado en el Jardín Botánico París Londres». Se ha cumplido la primera etapa, no aún la segunda. El cierre, recordó el intendente en charla con los medios, «fue un compromiso de campaña electoral, pero obedece a que básicamente las condiciones del zoológico eran tales que no podía seguir funcionando. Estábamos maltratando a los animales. Teníamos que encontrarle una solución. No habíamos previsto desde el punto de vista presupuestal recursos para una reserva, pero teníamos que encontrar una solución».
Esa solución fue el cierre definitivo, que «se enmarca en una política más general que la Intendencia desarrolla con organizaciones que trabajan en el tema», dijo el intendente y agregó que «con decisiones políticas como esta se termina mejorando como sociedad». Por otra parte, anunció que trabajan en la forma de profundizar la política de castraciones y que destinarán un vehículo municipal para que sirva como unidad de asistencia sanitaria para animales.

«QUEDARÁ GRABADO PARA SIEMPRE»
«Para quienes venimos hace tantos años haciendo trabajo de hormiga en la defensa de los derechos de los animales, el 20 de mayo de 2016 quedará grabado para siempre y será el pilar para la continuación de esta tarea justa, pero tan difícil», dijo Laura de León, de la ONG Amigos de los Animales Paysandú (Ongaap).
«Este camino se fue abriendo en el momento que planteamos el traslado de los leones Sol y Luna a un santuario. Ese ‘Sí’nos hizo volar más alto y la idea de que el zoológico desapareciera como tal ya empezaba a afirmarse», agregó. Recordó que nunca fue fácil, los obstáculos fueron muchos, comenzando por los escasos recursos económicos».
Asimismo subrayó: «quienes hemos llegado a tener a los animales en consideración moral no hemos desplazado nuestro círculo de respeto de los humanos hacia los animales, sino que lo hemos ampliado. De modo que nuevos derechos aún no conquistados se incluyan en nuestras reivindicaciones». Finalmente De León destacó: «el que hoy estemos aquí celebrando el cierre de un zoológico tiene mucho trabajo, muchas horas de dedicación de activistas independientes, de asociaciones animalistas, rescatistas, veterinarios, trabajadores de la Intendencia y personas que cedieron enormes espacios en sus campos protegidos para que allí fueran liberados algunos animales.

PARQUE BOTÁNICO DE LAS NACIONES
El Centro de Estudios Paysandú (CEP) planteó al intendente Guillermo Caraballo instalar en el área donde estuvo el Zoológico Municipal, de cuatro hectáreas, el Jardín Botánico de las Naciones, con los árboles autóctonos de países con representación diplomática en el país. De acuerdo con la Guía Diplomática del Ministerio de Relaciones Exteriores, hay 111 representaciones permanentes, aunque no todos esos países tienen embajada residente en el país.
Rodrigo de León, presidente del CEP, confirmó a EL TELEGRAFO que esa fue una de las dos ideas que le presentaron al intendente Caraballo. «Se trata de un Parque Botánico de las Naciones, en el que se incluyera árboles que representan a diferentes naciones. En el caso de Uruguay, lógicamente el Ceibo. Creemos que podría constituirse en un atractivo turístico que distinguiera a la ciudad», dijo de León. Paralelamente, «se podría explorar la posibilidad de contar con el apoyo de las embajadas de diferentes países con sede en Uruguay, para su instalación y posterior mantenimiento. Eso a su vez podría constituirse en un ámbito propicio para actividades relacionadas con una o varias de las comunidades de esos países a los cuales se homenajearía al incluir sus árboles nacionales en el parque», agregó.
Uno de los árboles más famosos, nombrado repetidamente en la Biblia, es el Cedro del Líbano y en América Latina destacan el Araguaney (Venezuela), el Maquilishuat (El Salvador), la Palma de Cera (Colombia), la Quina (Perú), el Cascarilla (Ecuador), el Tajy (Paraguay), el Ceiba Guate (Guatemala), la Palma Real (Cuba) y el Pino Ocote (Honduras). Uruguay comparte con Argentina el Ceibo como árbol nacional.
«Nos tomamos la libertad de proponerle a la Intendencia esta idea, como lo hiciéramos el año pasado, cuando propusimos que un espacio público llevara el nombre de ’30 de noviembre de 1980′», en recuerdo del plebiscito de reforma constitucional que obtuvo un rotundo «No» y habilitó la reapertura democrática.

VUELO DE PALOMAS
Niños de la escuela Nº 25 de San Félix fueron los encargados de dar el impulso a las cinco palomas para que levantaran vuelo, en la fría tarde, dejando sin animales el lugar donde desde el 6 de enero de 1980 cientos de animales de muy diferentes especies ocuparon el Zoológico Municipal, durante un total de 13.274 días.

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