Murieron 95 personas en el peor atentado de Turquía

Una marcha convocada por grupos de izquierdas y gremios profesionales a favor de la paz en Turquía terminó ayer en Ankara en el peor atentado terroristas de la historia moderna del país eurasiático, con al menos 95 muertos y 246 heridos.

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Todo indica que dos suicidas detonaron dos bombas en medio de la muchedumbre, que se había reunido cerca de la estación central de trenes de la capital turca para abogar por el fin de los conflictos en el país.

Las bombas explotaron a las 10.04 de la mañana turca de ayer mientras miles de personas se estaban congregando en uno de los lugares preferidos de los manifestantes para iniciar movilizaciones en esta ciudad.

En medio de cánticos, bailes y bromas en una soleada mañana de sábado dos potentes explosiones sucesivas desataron el pánico entre los congregados.

Las detonaciones fueron tan fuertes que hicieron estallar las gruesas ventanas del edificio ferroviario y, en segundos, cientos de personas, quedaban salpicadas por una lluvia de restos de cuerpos humanos.

«Es la peor tragedia terrorista en la historia de Turquía. Después de la explosión estuve cerca del lugar. Nunca en la vida vi una cosa igual. Había brazos e intestinos por todas partes. La gente acudió por la paz pero vieron la muerte», indicó Faruk Bildirici, defensor del lector del diario Hürriyet.

«Mis amigos de la universidad han muerto. Un amigo mío médico de 30 años ha muerto; anoche aún salimos juntos. Ahora ya no está. Estoy en el hospital esperando turno para donar sangre», contó una psicóloga que participó de la manifestación.

De las dos bombas, una fue detonada en medio de un grupo de ciudadanos sin identificación política, y la otra, cerca de un punto donde ondeaban banderas y pancartas del HDP, un partido de izquierda, y de varias agrupaciones marxistas.

Reacciones

El presidente de Turquía, el islamista Recep Tayyip Erdogan, condenó el atentado suicida. «Estamos en contra de todo tipo de terror y de organización terrorista; debemos estar en contra todos unidos», indicó el mandatario, quien proclamó tres días de luto oficial.

En tanto, el primer ministro Ahmet Davutoglu dijo que aún las autoridades no recibieron ninguna reivindicación del atentado. No obstante, señaló con el dedo a tres movimientos que a su parecer podrían ser los posibles autores: el ilegal Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), el Estado Islámico (EI) y el partido Frente Revolucionario de Liberación del Pueblo (DHKP-C), de extrema izquierda.

Tras el ataque (que tuvo lugar a tres semanas de las elecciones legislativas anticipadas, previstas el 1º de noviembre) en Estambul más de 10.000 personas salieron a las calles para acusar directamente al gobierno islamo-conservador de estar detrás de la masacre.

Este es el segundo atentado masivo que sufre Turquía este año. En julio, un joven presuntamente entrenado por el EI mató a 30 personas.

EE.UU. y su promesa de combatir el terror

Estados Unidos condenó ayer el «horrible» atentado que dejó al menos 95 muertos en Ankara, reafirmó su determinación de combatir el terrorismo junto a Turquía e instó a todos los ciudadanos turcos a «comprometerse con la paz» y unirse contra el terror. «Estados Unidos seguirá estando del lado del Gobierno turco y su pueblo a medida que luchamos juntos contra el flagelo del terrorismo. Lejos de disuadirnos en nuestros esfuerzos, estos horribles actos de violencia solo fortalecerán nuestra determinación», sostuvo el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Ned Price.

El hecho desencadenó una ola de reacciones en Asia, Europa y hasta América Latina. Alemania, por ejemplo, condenó los ataques y los calificó de «especialmente cobardes». España y Francia expresaron «afecto y solidaridad» con el pueblo turco.

En tanto, Venezuela, a través de su presidente Nicolás Maduro, expresó un «profundo repudio» a este «crimen terrorista» e instó a la comunidad internacional a «prevenir y controlar el terrorismo sin dobles estándares».

Atentado y censura

El Consejo Supremo de Radio y Televisión de Turquía (RTÜK) ha decretado una «medida temporal» que prohíbe a todos los medios de comunicación difundir información relacionada con el atentado de Ankara.

La institución toma la decisión para prevenir «daños a la seguridad nacional o graves perturbaciones del orden público».

Los medios hacen caso omiso a esta orden, ya que todos los canales, incluida la televisión pública TRT, siguen emitiendo información relacionada con el hecho, entrevistas con figuras públicas o análisis sobre quien podría ser el responsable.

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